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¿Tienes la salud financiera necesaria para adquirir un préstamo de vehículo?

El mercado financiero dominicano ofrece abundantes oportunidades de adquirir automóviles a través de préstamos que cubren más del 50% del costo. De acuerdo con la Superintendencia de Bancos estos financiamientos se incrementaron ¡un 133%! entre julio de 2017 y julio de 2018. Los préstamos para vehículos usados y nuevos aumentaron 250% y 42%, respectivamente.

A la vez que aumenta la cantidad de créditos concedidos, la banca brinda otras facilidades que motivan a las personas a adquirir este tipo de financiamientos: tasas competitivas-fijas por algunos meses o años-, cobertura de hasta un 90% del préstamo y extensos plazos para pagar (de hasta siete años).

En tiempos de ferias, agregan beneficios mediante las campañas promocionales, como oportunidades de concursar por  combustible gratis por un año, seguro gratuito durante la vida del préstamo, lavado gratis y otras facilidades que motivan a los potenciales compradores.

Aunque las oportunidades son seductoras, es necesario tener mucho cuidado, pues puede ser peligroso adquirir un préstamo para vehículo si no tienes la salud financiera requerida, es decir, la posibilidad de asumir todos los gastos que conlleva el financiamiento y los asociados a la tenencia del vehículo sin que eso te genere estrés a la hora de cumplir con tus demás responsabilidades financieras.

Si no estás bien preparado, en el peor de los casos, puedes perderlo todo: dinero, inicial y las cuotas abonadas. Lo más recomendable para evitar estragos es evaluar la situación financiera en la que te encuentras y decidir si es buen momento o es preferible postergar la compra.

¿Quieres determinar si estás preparado para adquirir un financiamiento para un vehículo? En Rexi te ayudamos a discernirlo. Anota tu respuesta para cada pregunta y guárdalas para evaluar tus resultados.

Cinco preguntas para evaluar si estás preparado para tener un préstamo de vehículo

  1. ¿Tienes al menos un 20% del costo total del vehículo?

Si bien es cierto que pueden encontrarse financiamientos que cubren hasta un 90% del costo del automóvil, es ideal que se cuente con, al menos, un 20% como inicial. Mientras menor sea la cantidad que se financia, menos tiempo tomará saldar el crédito y será menor su costo.

  1. ¿Tu score e historial crediticio son óptimos?

Como de seguro sabes, tu score crediticio es la nota que asigna un buró crediticio en base a la información financiera que está depositada en su base de dato, la cual se alimenta de los reportes de las entidades bancarias.

En TransUnion, por ejemplo, la calificación más alta es 713 puntos. Tiene una forma de expresión con letras que va de la F (menor nota) a la A (mejor calificación). En otros burós la forma de expresar el valor del score puede variar. Sea cual sea este formato, asegúrate que tienes buena nota.

De igual forma, evalúa cómo ha estado tu historial en los últimos meses. ¿Has tenido retrasos en algunos pagos? ¿De cuánto tiempo han sido estos retrasos?  Es importante que sepas que es muy probable que a menor puntuación en tu score crediticio, mayor será la tasa a la que una entidad financiera está dispuesta a concederte cualquier crédito, no solo el de vehículos. Por eso, si quieres aprovechar los precios de financiamiento más baratos, trata de que tu score e historial estén en su mejor expresión.

  1. Además del inicial, ¿tienes un ahorro equivalente a tres cuotas de tu préstamo?

¿Cuentas con un fondo de emergencia equivalente a tres cuotas de tus financiamientos actuales y la posible cuota del préstamo de vehículo que quieres adquirir? Es importante que si no es así, empieces a construirlo.

Tu fondo de emergencia te dará la tranquilidad de que, si hay alguna disminución en tus ingresos mensuales por alguna razón, puedes seguir asumiendo tus compromisos sin angustiarte.

Es mucho más importante que tengas un fondo de emergencia en el caso del préstamo de vehículo y en el préstamo hipotecario, ya que en este tipo de financiamientos el bien adquirido se convierta en la garantía prendaria (como el préstamo hipotecario). Es decir, si te retrasas por más de 90 días la entidad financiera se puede incautar de tus bienes y no te devolverá ni el inicial ni las cuotas que has abonado. Te quedarás sin el carro, sin dinero y con una mancha muy oscura en tu historial de crédito.

  1. ¿Podrás cubrir los gastos de la tenencia del vehículo e imprevistos?

Un carro te brinda comodidad y, al mismo tiempo, la responsabilidad de asumir compromisos, desde los más básicos hasta otros menos esperados. Entre los básicos se encuentran el combustible para que funcione, la higienización semanal o quincenal y el mantenimiento rutinario que irá en función de la condición del vehículo.

También están los compromisos legales, que son de cumplimiento obligatorio para poder usar el vehículo: el pago del marbete, los peajes, el seguro y el traspaso.

¿Sabes manejar? ¿Tienes licencia? En caso de que no, tendrás que pagar las clases de manejo y los impuestos para poder tener el permiso de conducción.

No menos importantes son los acontecimientos que se salen de nuestras manos, los imprevistos: un choque te generará costos por mayor o menor monto, dependiendo de las circunstancias en que se produzca y del nivel de cobertura que recibas de tu seguro.

  1. ¿Crees que tendrás capacidad de cubrir este financiamiento y tus demás gastos sin traumas?

Ya vas viendo que no es pequeña la responsabilidad que supone un préstamo de vehículo. Además de poder cumplir con este nuevo compromiso, ¿tras adquirirlo te sentirás capaz de honrar tus demás responsabilidades? ¿Implicará este préstamo demasiado sacrificio o lo asumes de manera holgada? ¿Te quedará una proporción para el ahorro?

El sentido de prepararse es precisamente que permite reducir la tensión que de por sí implica tener un préstamo: aunque tengas ciertas expectativas, la verdad es que no hay certeza de cómo será tu situación económica a mediano plazo, de que conservarás tu empleo, de que no aumentará significativamente la tasa del financiamiento (en caso de que sea variable)…

Se hacen proyecciones de posibles circunstancias,  pero es precisamente el desconocimiento del futuro el meollo del problema económico. La economía personal no escapa de esta característica. Por este motivo, procura tener suficiente pan para mayo y dar el gran paso del financiamiento de tu vehículo cuando tus condiciones sean las adecuadas.

Si respondiste sí a todas las preguntas, no se diga más. Eso significa que tienes capacidad para asumir el reto. ¡Adelante y que disfrutes el camino!


Si respondiste que no a una o más interrogantes, es recomendable que sigas preparándote. Si puedes evitarlo, no te arriesgues a pasar por situaciones financieras estresantes. Aplaza la idea de financiar el vehículo o pondera la idea de adquirir uno menos costoso. Si esta última no es una opción, continúa organizando tu bolsillo y ahorrando. Aprovecha para evaluar cuál es el auto que te conviene y otros aspectos importantes a considerar antes de financiar un vehículo.

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